Tu casa es un poema
dirigido a las nubes,
canasto con flores
arrojadas al vacío,
canto de libertad,
sin miedo.
Rondan las musas por
tu casa,
claras muestras de
religión, espíritu, candor,
ilusión violácea,
néctar
y el grillo
moribundo en el suelo.
Sin palacio, ni guirnaldas
que adornen la sala
nítida claridad, día
de viento,
canción, incienso,
mirada dispersa.
En tu casa de
ronquidos abruma el sol,
hasta despertar con
la sed de los días
con el peso del
cuerpo,
sabiendo que todo
pasa una vez más,
y la claridad del
día forma el domingo
y los vástagos
recuerdos zarandean tu mente,
y la espuma barata
no te apetece
sólo la poesía se
arroja a tus brazos,
Comentarios
Publicar un comentario